Olivia Rodrigo – “Live at Glastonbury (A BBC Recording)”, la coronación de la nueva reina del power pop

A comienzos del año pasado la cantante de 22 años impresionó hasta a los roqueros más ortodoxos con su presentación en Lollapalooza, en donde demostró que lo suyo es el power pop con altas dosis de punk, grunge y guitarras filosas. Ahora ese testimonio queda para lo posterioridad con su primer disco en vivo, el que solo está disponible en formato físico (chao Spotify).

Felipe Ramos

@feliperamosh

A Olivia Rodrigo le encanta perfilarse como esos rockeros que tanto ama, así que hace sentido que termine el año reviviendo una de las tradiciones del rock clásico: el álbum en vivo. Live at Glastonbury (A BBC Recording) la captura como cabeza de cartel del festival más legendario de Inglaterra, donde fue aclamada hace pocos meses como lo mejor del fin de semana. Es un testimonio en doble vinilo (y doble CD), a la manera de discos inmortales como Alive! de Kiss, Live Rust de Neil Young o Frampton Comes Alive! de Peter Frampton. Es un momento de coronación doble, crudo y en vivo, que consagra a Olivia como la rockera más auténtica de nuestro tiempo.

De principio a fin, de “Obsessed” a “Get Him Back”, arrasa durante un set de 90 minutos, pisando fuerte con sus Doc Martens y conquistando a este público notoriamente exigente. Incluye el momento de Glastonbury que se volvió viral ocurrió cuando sorprendió a todos al invitar a Robert Smith, de The Cure, para cantar a dúo un par de sus clásicos. “¡Es una leyenda de Glastonbury y un héroe personal para mí!”. El veterano gótico sonreía de oreja a oreja —una imagen poco habitual—. Pero cuando se unen aquí en “Just Like Heaven” y “Friday I’m in Love”, es como un sueño.

Live at Glastonbury podría funcionar como un grandes éxitos para una artista con apenas dos discos, pero que a los 22 años ya se sienta sobre un cancionero clásico. Documenta su gira 2025 por festivales de rock de todo el mundo, con un ataque punk sin concesiones. Esa energía se oye fuerte y clara en Live at Glastonbury. Asume el rol de sostener el legado del punk feminista de los noventa: cuando ella y su banda de solo mujeres hacen estallar los amplificadores, actualizan la furia grunge salvaje de Hole, L7, The Breeders o Babes in Toyland, llevándola a un territorio feroz y nuevo.

Esta gira definitivamente merecía un testimonio en vivo, y Glastonbury captura a Olivia en la cima de su gloria como estrella de rock. Glastonbury es una de las tradiciones musicales más queridas de Inglaterra, un lugar donde se forjan o se derrumban leyendas. Olivia tocó allí por primera vez en 2022, a la temprana edad de 19 años, confesando que antes ni siquiera había asistido a un festival, mucho menos tocado en uno. Como chica californiana que creció idolatrando a los chicos tristes ingleses de postal como The Smiths y The Cure, entiende el espíritu de Glasto.

Comienza con “Obsessed”, una explosión bombástica de rabia paranoica y celos mezquinos, que pasa del susurro al grito —dice mucho de la ambición musical de Olivia que se atreva a abrir su show con esta canción—. Pero el nivel de energía nunca decae, mientras lidera coros en sus baladas íntimas y despojadas “Drivers License” y “Happier”, sus desbordes synth-pop ochenteros “So American” y “Love Is Embarrassing”, y su tema abatido al estilo Pavement “Favorite Crime”. Es impactante escuchar a un cuarto de millón de voces cantar a pleno pulmón la poesía vulnerable de “Vampire”. Pero el gran clímax llega en el Lado D, cuando se despide con una ráfaga de cuatro himnos pop-punk: “Brutal”, “All-American Bitch”, “Good 4 U” y “Get Him Back”. (Si lo que se busca en un álbum en vivo es un final demoledor, este está a la altura del cierre “Clock Strikes Ten” de Cheap Trick at Budokan).

Su banda mantiene el nivel de agresividad alto en los cuatro lados. Las heroínas de la guitarra Daisy Spencer y Arriana Powell disfrutan sus momentos de lucimiento en solos. Es una pieza clásica del showbiz rockero de antaño.

El punto emocional más alto llega cuando Olivia canta con otro de esos chicos ingleses cercanos a su corazón: Robert Smith. Es una superfan histórica de The Cure, así que ambas estrellas aportan entusiasmo puro. Después de cantar “Just Like Heaven”, ella lo llama “el hombre más cool, más amable y más maravilloso de todos”. Smith es conocido por no soportar a los tontos con demasiada paciencia, pero para cualquier fan acérrimo de The Cure resulta enternecedor escucharlo divertirse tanto en el escenario, sonriéndole mientras canta “I’ll run away with you”. Es un homenaje al extraño pero hermoso vínculo de larga data entre los chicos ingleses melancólicos del rock y las chicas tristes del sur de California que los aman. Olivia incluso publicó una foto tras bambalinas de ambos haciendo shots juntos, algo muy estadounidense de su parte.

Los fans siempre pueden soñar con más colaboraciones OliviCure —sería maravilloso oírla cantar “One Hundred Years” o “Lullaby”, así como sería un placer escucharlo a él interpretar “Happier”—. Pero su “Just Like Heaven” ya queda como un momento intergeneracional para la historia. Como todo lo demás en Live at Glastonbury, demuestra por qué Olivia está en la cima… y por qué llegó para quedarse.

 

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