Un recorrido por la historia y el encanto de la banda sonora de “A Charlie Brown Christmas Special”, una obra que trascendió su origen televisivo para convertirse en un clásico del jazz navideño. Vince Guaraldi dio vida musical a Charlie Brown con una delicadeza que ha marcado generaciones. Un homenaje a una tradición sonora capaz de envolver cualquier Navidad en melancolía, calidez y belleza.
Felipe Ramos Hajna
@feliperamosh
Hay cosas que nunca pasan de moda, y una de ellas deben ser todas las tradiciones navideñas que las familias atesoran casi como piezas fundamentales de su conformación. Recuerdo desde que cuando tenía unos 13 años en mi familia comenzamos a escuchar durante la apertura de los regalos un disco navideño de Disney que era cantado por sus personajes. Ahí estaba Mickey, Daisy, el Pato Donald—-sí, cantando o mejor dicho graznando— y los insufribles Chip & Dale. Ese disco, que aún existe en la casa de mis padres, se volvió una pieza clave de las celebraciones, aunque por años hubo un intento de parte mía de cambiarlo por una pieza también salida de unos dibujos animados, pero cuyo valor musical es insuperablemente mejor.
Cuando se habla de la banda de sonido de “A Charlie Brown Christmas Special” no solo estamos en presencia de un disco creado para acompañar un capítulo de la popular serie “Peanuts” en 1965, sino de una de las composiciones de jazz más célebres de la historia. Con 3.410.000 copias vendidas hasta la actualidad (a partir de 1991, cuando se comenzó a realizar el registro), el disco está certificado como el décimo álbum navideño más exitoso de todos los tiempos. Además, es parte del selecto grupo de composiciones que integran el archivo de la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos debido a su “importancia cultural, histórica y estética”.
Compuesto por el pianista norteamericano Vince Guaraldi (1928-1976), la idea de la banda de sonido surgió del productor Lee Mendelson, quien, en 1963, sorprendido por el éxito de la tira cómica “Peanuts” creada por Charles M. Shultz, decidió hacer un documental sobre Charlie Brown, sus amigos y su perro Snoopy. Aunque el documental nunca se exhibió en la televisión norteamericana, la música realizada por Guaraldi quedó guardada hasta dos años después cuando Coca-Cola comisionó la creación de un especial navideño de la serie. Fue ahí cuando el músico volvió a la carga, agregando nuevas canciones para lo que sería ese capítulo en la vida de «Carlitos».
Con siete composiciones originales como “Christmas time is here” y la memorable “Linus and Lucy”, canciones tradicionales de Navidad como “O Tannenbaum” y “The Christmas Song”, además de la introducción de “Für Elise” de Ludwing van Beethoven que tanto tocaba en su piano Schroeder mientras Lucy lo contemplaba llena de amor, el disco es un hermoso, meditativo y elegante viaje por la delicadeza del piano, las voces infantiles a cargo del coro de niños de la Iglesia Episcopal de St. Paul de San Rafael, California, y ese sentimiento navideño que gracias a este álbum se puede transmitir durante todo el año.
Catalogado entre los críticos como “una meditación festiva para las fiestas”, el periodista Chris Barton del Los Angeles Times declaró en 2012 que “Guaraldi demostró cómo el piano, el bajo y la batería podían capturar sentimientos y a un personaje que vive a colores, particularmente si esos sentimientos son complejos, viven en conflicto o simplemente son demasiado hermosos para ponerlos en palabras”.
Con todo esto no cabe más que decir: “Muchas gracias, Vince Guaraldi”, “Muchas gracias, señor Shultz” y “¡Muy feliz Navidad, Charlie Brown!”.

